lunes 12 de octubre de 2009

Yohismos de Yohanna Jaramillo


SÉPTIMO

Este es el final

donde las flores de ese mal

amanecen

donde las paredes azules de Centro América

renacen junto con Juliette

mi deteriorada Juliette que tanto sofocaste mi cuerpo

Este es el final

de tu labios

donde realmente el poeta y la muerte se disminuyen

en cloacas de mierda

todo se atrasa menos esto

el poeta sigue

busca en donde

Comer

te

Comer

se

introducir

en el suelo frío

helado como mis pies en diciembre tijuanero




te he mencionado

y no te vendo

no

te vengo

y te extraigo como al jugo de uno de tus frutos

que nunca he comido

para no embarrarme las manos de rojo .


YOH/ISMO

Juego con mis ojos a mirar luces
los entretengo en los cristales que sujeto
en mi mano derecha
los muevo con la misma facilidad
con que manejo el teclado de mi computadora
vieja máquina austera con memoria
de un chico de 4 años pero
con el cuerpo de mi abuela en decadencia.

Cuando las mangas de mi suéter resbalan
sólo levanto un poco mis brazos sin dejar de lado
los reflejos de las calles atónitas de mi canto
canto al viento que se estampa en mi cara
cada que me asomo al patio trasero de la casa
mi casa color verde durazno tierno como mi suerte
si mi suerte inmadura apostando a ganarle al destino
a quién se le ocurre que soy la desobediencia
mi Yoh/ismo

—Dame una cerveza que la sed con que nací
no es efímera si no evolutiva—


¿Sabes qué pasa cuando la llama de la fogata se apaga?
No pienses en ceniza, polvo grisáceo pegado a la cara
con la brisa de la noche, no pienses en basura
que hay que recoger por la mañana,
no pienses en calor, flama, quemazón, no.
¿Sabes qué pasa cuando la fogata se apaga?
Sale su relevo el sol
a seguir con su lumbre
impregnándonos de luz estética para el cielo imaginario
e inexistente como los ojos de Dios.
Dios, Dios austero mío, lejano pero mío, invisible pero mío,
sujeto a mis decisiones.
Lo muevo, yo lo muevo a él, mi boca le ordena muerte
y Dios se tapa los oídos a petición de mi cerebro.

Yo soy tu Dios, el Dios del dios
el Dios de tu hijo, madre y tu hermano
que desbarato entre mis dedos.


-Ahora que se haga la luz-
Y se apagaron las estrellas
-Que se haga el mar-
Y la tierra llenó mis pasos de polvo

Dios de dios, tú de mí, tú de mis entrañas.
Dios bajo, en mis tremendas borracheras
te ordeno consagrarme al vino
ordeno semáforos en verde
aun sabiendo que después de las cero horas
son de color amarillo
tú mi Dios las conviertes
abres el paso cómo si fuera el mar rojo
Dios de dios, mí de tú, sólo mío y de nadie más
te pido perdón por dejarte al descubierto.


Billar común

El sol tan cerca de ese pedazo de tierra

llaga.

Hombres de corbata oscura

escondían sus manos en posición de rezo

bramaban perdones en nombre de Cristo

iban cautelosos siguiendo hormigas

Se escuchó denotarse un silencio

y las vírgenes lloraron sangre de los labios.

Un pez, ahí varado (tierra)

lo tomé con instinto alimenticio

pero, decidí mojarlo a diario.

***************Yohanna Jaramillo (Tijuana, 1979). Pertenece al grupo Poeta No lugar desde 2005, quienes realizan eventos literarios y círculos de lectura. Estuvo en el taller literario Varia Creación en "Casa de la 9". Actualmente es co coordinadora del Encuentro Caracol de Poesía Tijuana. Ha organizado y participado en varias lecturas de poesía en las ciudades de Tijuana, Ensenada y San Luis Potosí. Participó en el II Festival de Poesía Abbapalabra en 2006, y en el VI Festival Internacional de Poesía en Costa Rica 2007. Tiene publicado el libro Pacíficos.